Seleccionar página

montandoeltaller01

Ya hace casi un año que nos planteamos cambiar de casa, no sabíamos dónde nos metíamos, es más, ahora tampoco sabemos dónde estamos metidos, seguimos experimentando, investigando y creando.

En aquellos días, teníamos claro que había que cambiar, parecía que empezábamos a crecer y necesitábamos más espacio y un lugar para poder realizar nuestras tareas y ubicarnos en el mundo. Pensábamos que sería más fácil desmontar y montar pero hay que reconocer que nos llevó varios días, mucho trabajo y muchas manos amigas que ayudaron en todo esto.

Somos brutos, hay que reconocerlo, y lo queríamos hacer todo nosotros. La idea de que todo fuera nuestro y tuviera parte de nuestra alma, nos hacía pensar que conseguiríamos un tallercito acogedor, cómodo y de nuestro estilo.

Sacar todas las cajas de los chivaletes, bajar tanto las cajas como los muebles desde un segundo, transportarlos, subirlos a la primera planta en la que está nuestra oficina ahora y guardar todas las cajas de nuevo. Así con todo. Así fueron varios días. Desmontamos las máquinas pieza a pieza para volverlas a montar dentro de la oficina. Con las máquinas enteras no había un dios que pudiera con aquello. Es más, hubo algunas piezas que nos costó y eso que pedimos ayuda a personas fuertes.

montandoeltaller02 montandoeltaller03

Una de las cosas más entretenidas fue hacer la mesa. Nuestra gran mesa de trabajo la hemos hecho nosotros y ha quedado genial y muy a la medida de nuestras necesidades. Mide más de dos metros por un metro y medio y tiene una parte abatible que nos permite tener un gran espacio de trabajo y muy cómodo. Hemos comprado las maderas, la hemos transportado, pintado y creado a nuestro gusto dentro de la oficina. Si quisiéramos mudarnos, ¡la mesa no puede salir por la puerta!

Montar estanterías, colgar cuadros, barrer mucho y ordenar, ordenar, ordenar y ordenar ha sido la parte fácil y más larga, aunque si somos muy sinceros, aún queda mucho que organizar óptimamente y muchas cajas que limpiar a fondo, pero todo se andará.

Algo hay que ir dejando para todos los años que nos quedan por trabajar en este coqueto y acogedor taller 😀

Ahora, cuando miramos a nuestro taller, nos sentimos orgullosos. Parece mentira que vengamos de una habitación en la que casi no cabíamos y que poco a poco cada día, este espacio va creando su personalidad propia.

taller01 Momentos el el taller tipográfico taller03

Muchas gracias a José Manuel Cabello, Ale Yoigo, Rocío López, Dani Cela, Iria Comesaña, Paloma, Mamen y Noe, los padres de María y a toda la familia de Juan.